MESA CHICA- El titular de Recursos Energéticos y Mineros Salta (Remsa) visitó la localidad anteña para anunciar obras, tal como se realiza en otros puntos de la provincia, pero el intendente local se empacó y privilegió la política sobre los beneficios para su pueblo.
El titular de Remsa, Alberto “Beto” Castillo, visitó Apolinario Saravia para anunciar unas esperadas obras de gas natural para dos escuelas gracias al derrame que la minería genera y que se distribuye con la visión federal que marca la gestión del gobernador Gustavo Sáenz.
El anuncio fue recibido con la lógica alegría de la comunidad educativa que, desde hace tiempo, espera que se concreten estos trabajos para mejorar la calidad de vida de cientos de estudiantes que asisten a ambos establecimiento educativos.
Sin embargo, no a todos les cayó bien la noticia: el intendente de Apolinario Saravia, Marcelo Moisés, se sintió expuesto ante el éxito de la gestión de Castillo, histórico dirigente del PRO salteño, en terreno donde el peronismo local con el propio jefe comunal había hecho agua por años.
Nublado por la bronca, Moisés parece haber olvidado que comparten el espacio del oficialismo provincial con Castillo y salió rápidamente a aclarar que la obra fue una gestión de la administración municipal, aunque tuvo que admitir que Castillo la debe informar porque el organismo que comanda es el que financia los trabajos.
Apurado y por teléfono, ya que se encontraba en la capital salteña mientras Castillo desembarcaba en su ciudad con soluciones para dos escuelas y mantenía reuniones con referentes y dirigentes locales, Moisés intentó contrarrestar la agenda de Beto Castillo, preocupado por un eventual desembarco del PRO en una zona con una historia peronista tan larga como las necesidades sin resolver en casi todas las localidades de ese departamento.
«El Gobernador quiere llegar con la red de gas natural a cada pueblo de Anta y en este caso también a estas instituciones educativas a la que asisten más de 1700 niños y niñas”, destacó Castillo, quien desde Remsa viene ayudando a diferentes sectores del Gobierno provincial como Educación, Seguridad y Vialidad con obras, vehículos, herramientas e incorporación de tecnología entre otras cosas.
Al parecer, a Moisés, le molestó que Castillo no le “pida permiso” para entrar en “su territorio” con ayuda para la sociedad, situando al referente del PRO como un adversario político, más allá de que ambos conviven bajo un espacio provincial más amplio que encabeza Gustavo Sáenz.
Este cruce ya deja la puerta abierta a lo que serán las pulseadas dentro del oficialismo provincial de cara a un año político clave en el que no solo las bancas salteñas en el Congreso nacional estarán en juego sino la fuerza con el que el gobierno salteño podrá negociar y gestionar ante Nación.






