MESA CHICA- La casa de altos estudios planea modificar los requisitos de alumno regular para burlar las restricciones que se impulsan a fin de evitar los abusos en un sistema que se financia con recursos de los contribuyentes salteños.
Una insólita polémica se desató meses atrás cuando desde la empresa que presta servicio de transporte público de pasajeros en Salta se exigió a estudiantes de la UNSa tener dos materias aprobadas por año para acceder al pase libre, beneficio que se sustenta con los aportes de todos los salteños. Tras idas y vueltas, finalmente fueron muy pocos estudiantes los que lograron acceder al beneficio.
Lejos de hacer una autocrítica sobre el funcionamiento académico y el uso de los recursos públicos en tiempos de crisis, desde la Casa de Altos Estudios el Consejo Directivo diagramó una maniobra interna para paliar la situación de las «aulas vacías». Por ello, informaron, se decidió flexibilizar los requisitos académicos para no perder la regularidad.
No se informó no obstante si se usarán los multimillonarios recursos que la universidad tiene en plazo fijo en entidades bancarias para ayudar a paliar la difícil situación de sus alumnos con becas de transporte o ampliar las de comedor. Al parecer, desde la universidad apelan a que sea solo la sociedad la que haga el esfuerzo para sostener el funcionamiento de sus actividades.






