Roma no paga traidores: el origen de la frase que usó Milei ¿es una advertencia para el Pro?

MESA CHICA- La frase que utilizó el Presidente para justificar su falta de educación en el Tedeum podría tener una premonitoria advertencia oculta para los dirigentes del Pro que evalúan acompañar a La Libertad Avanza en las próximas elecciones en provincia de Buenos Aires.

“Roma no paga traidores”. La frase, con siglos de historia y un polémico trasfondo sobre la lealtad y la utilización y el desprecio hacia los traidores, incluso por quienes los llevan a traicionar, fue utilizada este domingo por el presidente Javier Milei para justificar su bochornoso desaire a Jorge Macri y Victoria Villarruel al negarles el saludo en el Tedeum que se celebró en conmemoración del 25  de Mayo.

Pero la frase, vaciada de contenido y lanzada al aire por redes sociales casi como un vulgar comentario en una mesa de café por Milei, contiene un mensaje sumamente complejo que va más allá de la traición en sí misma como un mero acto de deslealtad y podría encerrar incluso un mensaje oculto y premonitorio de cara a las elecciones en provincia de Buenos Aires.

Para poner en contexto, es importante recordar que el origen de esta frase suele asociarse con el cónsul romano Quinto Servilio Cepión y el caudillo lusitano Viriato en el siglo II antes de Cristo. En aquella época, Viriato resistía a Roma; cansado, Cepión compró a tres lugartenientes de Viriato para que lo asesinaran. Pero luego de concretar la traición, los lugartenientes pidieron su recompensa, a lo que Cepión se negó con la ahora famosa frase: «Roma no paga traidores». 

De esta manera la frase es una advertencia sobre las consecuencias de la deslealtad: aunque los romanos podrían utilizar a traidores, no los recompensaban por su traición, considerándola un acto despreciable. En efecto, la frase refleja una concepción de la ética y la lealtad que ha perdurado a lo largo de los siglos. 

Dicho esto, varios referentes del Pro que tienen aceitado un acuerdo para compartir fuerzas con La Libertad Avanza en su objetivo común de derrotar al kirchnerismo en las próximas elecciones deberían poner en la balanza la conveniencia de abandonar su partido para aliarse a un presidente que reniega y descalifica al exsocio político sin el cual nunca se podría haber sentado en el mítico sillón de Rivadavia.