MESA CHICA.- La administración de Bettina Romero vació cuatro galpones que contenían elementos para ayuda social y contención a familias de escasos recursos. Desde frazadas y colchones, pasando por camas y herramientas, hasta silla de ruedas se llevaron, según la denuncia de las nuevas autoridades.
La administración de Bettina Romero se fue de la intendencia castigando a los salteños que le dieron la espalda en las elecciones de mayo, cuando intentó renovar su mandato, con múltiples cuestionamientos vinculados a aspectos sospechados de irregularidades y cuestionados desde los organismos de control, el Concejo Deliberante y la opinión pública.
Con el crédito social agotado, Bettina Romero dejó el sillón de Moldes con múltiples puestas en escena en sus redes sociales, donde pretendió vender gestión hasta el último día. Sin embargo, el cierre de su administración estuvo marcado por las obras cuestionadas en el Tribunal de Cuentas, el desfinanciamiento de las arcas municipales (no hay plata ni para aguinaldos); la deuda con el Banco Macro por operar en descubierto para pagar sueldos; la falta de pago por el servicio de recolección de residuos, que derivó en un paro de los trabajadores; los más de 200 cheques voladores, el pasivo de 7.000 millones de pesos y, como corolario, el vaciamiento de cuatro galpones del área de asistencia social de la municipalidad.
Ayer, en comunicación con Aries, la secretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad de Salta, Daiana Ovalle habló sobre el vaciamiento de cuatro galpones con materiales e insumos para asistencia social a personas en estado de vulnerabilidad y con discapacidad.

La funcionaria recordó que hace una semana y media, en tiempos de la transición de gobierno, recorrió los galpones que estarían a su cargo y allí vio que había insumos, materiales, maquinarias, y demás.
Al otro día de haber jurado en la función, Ovalle contó que se dio con el vaciamiento de los cuatro galpones que están ubicados en Parque Industrial.
La funcionaria detalló, que en uno de los espacios se guardaba harina, más de 400 colchones y mercadería; en otro se resguardaban elementos del banco técnico de discapacidad; en otro había zapatillas, tirantes, puertas, ventanas y bazar para los comedores; y en el último cuchetas, frazadas y juguetes.
Si bien no hay cámaras en los galpones, Ovalle informó que elevó una nota a la empresa de seguridad privada para que administre los informes de todos las personas que ingresaron el viernes a las 18 horas, momento en que se presume ocurrió el vaciamiento.
La Secretaria de Desarrollo Social descartó un robo y aseguró: “No hay constancia ni documentación que acredite que estos materiales, insumos y maquinarias fueron entregadas a los ciudadanos de Salta”.
Respecto a los responsables, dijo que deberá ser la justicia quien lo investigue.
Finalmente, Daiana Ovalle advirtió que hubo presura para entregar las cosas, cuando según recuerda y por las pruebas fotográficas, estaban cubiertos de tierra, denotando que los elementos estuvieron alojados allí por mucho tiempo.






